Crítica Toro Salvaje; Destrucción y gordura

9/10

Si tenemos que dar una descripción exhaustiva de Toro Salvaje dirigida por Martin Scorsese, hemos de comenzar directamente por su excepcional guión, una de las grandes maravillas que ha dado el Séptimo Arte. Obra de Paul Schrader, el autor de Taxi Driver escribió una de las mejores películas de los años 80. Nominada a 8 premios Oscars, entre ellos película, director y actor (premio que Robert De Niro ganó más que merecidamente) aunque no así para el guión, la que quizás sea una de las grandes injusticias de la Historia del Cine. La película se vio superada por Gente Corriente, una obra de una calidad algo menor pero que cautivó a medio mundo además de ser la primera película dirigida por el actor Robert Redford, el cual le arrebató a Scorsese los premios de Mejor Película y Mejor Director, que el director neoyorquino no conseguiría hasta 2006 con Infiltrados tras siete nominaciones frustradas.
Mención aparte se merece Robert De Niro, un actor que no entra entre mis favoritos pero ante el cual me tengo que quitar el sombrero por la interpretación tan sentida que brinda en esta cinta. Un papel para el cual tuvo que engordar la friolera de 27 kilos para, al final de la película, parecer un hombre totalmente destruido. Fue un récord para la época que fue roto en 1987 por Vincent D´Onofrio y sus 30 kilos de más para La Chaqueta Metálica. Pero, al igual que en El Padrino II, De Niro demuestra de lo que es capaz y porqué tanto crítica como público se rinden ante él.
Con una fotografía en blanco y negro, digna de una buena película de cine negro, Scorsese nos pone ante nosotros una cinta áspera y con un montaje dificil que hace que el espectador tenga que sentirse identificado, bien con De Niro, bien con su mujer o bien por su atormentado hermano interpretado por Joe Pesci, incomensurable actor que trabajó en innnumerables ocasiones con De Niro, algunas de ellas películas del propio Scorsese.
Pero lo que realmente destaca en esta cinta es el guión. Un guión de Schrader que maneja todo tipo de vocablos (de hecho la palabra fuck se repite 114 veces) y que fue ninguneado por la mayor parte de las asociaciones entendidas en cine allá por 1980.
Gran película con una gran interpretación que la crítica no dudó en otorgar como una de las mejores de la Historia del Cine. Porque Robert De Niro sabe hacer cine, últimamente no, pero por lo menos, supo hacer cine. Y eso hay que reconocérselo. Y que mejor para demostrar esta afirmación que viendo la que posiblemente sea la mejor interpretación de su carrera. Ese Jack LaMotta que tantos desvelos tuvo y que tanto triunfó. Pero tal y como triunfó su carrera se vio truncada por su mala administración y por su cada vez más irregular forma física.

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